Aeropuerto internacional de El Alto colapsa por bloqueos de productores y transportistas. Gobierno de Paz negocia bajo presión de la COB y campesinos con ponchos y wiphalas
El principal aeropuerto de Bolivia, el internacional de El Alto, amaneció este martes con sus operaciones gravemente afectadas por bloqueos de productores y transportistas que impiden el envío de carga. La paralización se suma a los cierres de carreteras que mantienen desde hace mes y medio y que ya han dejado sin fluidez a varias regiones del país.
El presidente Rodrigo Paz y los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB), liderados por Juan Carlos Huarachi, iniciaron este martes un diálogo en La Paz para buscar soluciones a la crisis nacional. Sin embargo, las protestas se han intensificado: campesinos con ponchos y wiphalas marchan hacia la sede del Gobierno para endurecer sus reclamos, mientras el Ejecutivo intenta contener la presión social.
La crisis ha escalado hasta el punto de que el expresidente Evo Morales, desde su exilio en Argentina, observa el desarrollo de los hechos. Morales, cuya sombra política sigue presente en el país, advierte que la situación pone a prueba al Gobierno actual, respaldado por la administración de Donald Trump en Estados Unidos. Los analistas señalan que la combinación de protestas sociales, bloqueos económicos y tensiones políticas amenaza con desestabilizar al país.
En medio del caos, Bolivia ha logrado un acuerdo con Estados Unidos para recibir una ayuda de 18 millones de euros destinados a reforzar la Policía y las Fuerzas Armadas. El objetivo es intentar controlar la escalada de violencia y recuperar el orden público, aunque los críticos cuestionan si la medida será suficiente para frenar el descontento generalizado.
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