
El régimen de Ortega arresta a obispos y reparte bienes de opositores mientras recibe migrantes deportados por EE.UU.
Por Elena Vidal · Actualidad y política · Redacción Chatcámara
El régimen de Daniel Ortega ha escalado la persecución contra la Iglesia católica en Nicaragua. Según Telemundo Miami, la ofensiva incluye arrestos de jerarcas y restricciones a actividades religiosas, en un contexto de creciente tensión con la jerarquía eclesiástica. El pasado 24 de junio, la Policía Nacional detuvo al obispo Abelardo Mata, de 80 años, cuando recibía atención médica en una clínica de Managua. El arresto se produjo horas después de que Mata oficiara una misa en solidaridad con sacerdotes perseguidos, según denunció ACI Prensa.
La escalada represiva incluye también la incautación de propiedades vinculadas a la Iglesia. Martí Noticias reportó que el obispo Rolando Álvarez, figura crítica con el gobierno, permanece encarcelado desde febrero de 2023 tras presidir una misa por sacerdotes perseguidos. Álvarez, cuya salud se ha deteriorado en prisión, cumple una condena de 26 años por cargos de traición y conspiración, según la versión oficial.
Mientras, el gobierno nicaragüense ha intensificado otra línea de acción: la gestión de migrantes deportados por Estados Unidos. Infobae confirmó que entre el 17 y el 21 de junio llegaron a Nicaragua 116 personas de 16 nacionalidades diferentes, tras ser interceptadas en la frontera. Entre ellas figuran ciudadanos de Cuba, Venezuela y Haití, que ahora enfrentan un panorama de incertidumbre en un país con graves problemas económicos y sociales.
Paralelamente, el régimen ha acelerado el reparto de bienes confiscados a opositores. El País reveló que el gobierno ha privatizado y redistribuido propiedades y empresas expropiadas, incluyendo tierras y negocios, entre allegados al círculo de poder. La estrategia busca consolidar el control económico del Estado y premiar la lealtad al proyecto político liderado por Ortega y su esposa, Rosario Murillo. La combinación de represión religiosa, deportaciones masivas y enriquecimiento ilícito dibuja un escenario de creciente autoritarismo en el país centroamericano.
La comunidad internacional ha condenado estos movimientos. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alertó en mayo sobre el "patrón sistemático de persecución" contra disidentes, periodistas y líderes religiosos en Nicaragua. Hasta el momento, el gobierno de Ortega no ha respondido a estos señalamientos.

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