
Nicaragua libera al obispo Rolando Álvarez tras presión de EE.UU. por represión religiosa y crisis institucional
Por Elena Vidal · Actualidad y política · Redacción Chatcámara
El gobierno de Nicaragua liberó al obispo Rolando Álvarez tras la exigencia de Estados Unidos de poner fin a la represión contra la Iglesia católica. La decisión se produce después de que Washington advirtiera sobre las consecuencias de mantener detenidos a líderes religiosos en el país centroamericano. Álvarez, figura clave en las críticas al régimen de Daniel Ortega, fue puesto en libertad tras meses de arresto domiciliario en la Curia de Matagalpa, donde permanecía desde agosto de 2022 bajo cargos de incitación al odio y conspiración contra la soberanía nacional, según denuncias de organizaciones internacionales como Amnistía Internacional.
La liberación se anunció tras la presión diplomática ejercida por el Departamento de Estado de EE.UU., que incluyó amenazas de sanciones adicionales contra el gobierno nicaragüense. En un comunicado, el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller, confirmó que la medida respondía a las exigencias de Washington para garantizar la libertad religiosa en Nicaragua. Sin embargo, activistas locales advierten que el gesto no implica un cambio en la política represiva del régimen, sino una estrategia para aliviar la tensión internacional.
El obispo Rolando Álvarez, reconocido por su oposición al gobierno de Ortega, fue detenido originalmente en agosto de 2022 junto a otros sacerdotes durante una redada en la Curia de Matagalpa. Desde entonces, su caso se convirtió en un símbolo de la persecución religiosa en Nicaragua, con múltiples denuncias por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la ONU. Su liberación, aunque celebrada por sectores de la oposición, no garantiza el fin de las restricciones impuestas por el gobierno a la Iglesia católica, que ha denunciado sistemáticamente la confiscación de propiedades eclesiásticas y la expulsión de sacerdotes del país.
Mientras tanto, el canciller nicaragüense, Denis Moncada, reafirmó el apoyo del país a Venezuela tras firmar el libro de condolencias en la Embajada de Caracas por los sismos que afectaron al país sudamericano. Moncada destacó la «solidaridad irrestricta» de Nicaragua con el gobierno de Nicolás Maduro, en un gesto que refuerza los lazos políticos entre ambos regímenes. Sin embargo, la liberación de Álvarez no ha suavizado las críticas internacionales, que siguen señalando a Nicaragua por su política de represión contra disidentes y líderes religiosos.

El régimen de Daniel Ortega pospone cambios constitucionales que eliminarían elecciones, mientras la ONU demanda información sobre el obispo Rolando Álvarez.

Daniel Ortega anula elecciones y profundiza las confiscaciones en Nicaragua. La oposición denuncia una dictadura consolidada mientras la producción de miel se desploma.

El Parlamento nicaragüense avanza en eliminar los comicios, mientras Murillo busca contener las condenas internacionales.