
Washington alerta sobre riesgo democrático tras 50 días de bloqueos y respalda al presidente Paz
Por Elena Vidal · Actualidad y política · Redacción Chatcámara
El Gobierno de Estados Unidos calificó las protestas contra el Ejecutivo de Bolivia como una grave amenaza para la democracia. La advertencia, formulada por Washington, llega tras más de 50 días de bloqueos que han paralizado al país suramericano y que ahora empiezan a ceder de forma gradual.
Las movilizaciones, que han dejado profundas fracturas sociales, comenzaron como respuesta a las políticas económicas del presidente boliviano Rodrigo Paz. Mientras el mandatario recupera el control institucional, los cortes de rutas y las acciones de protesta mantienen secuelas en la economía y la convivencia. El Departamento de Estado estadounidense, a través de un comunicado oficial, insistió en que los bloqueos buscan desestabilizar las instituciones democráticas.
La tensión se extiende más allá de las fronteras. Catorce países, entre ellos Chile, sumaron su voz al respaldo al presidente Paz durante la última sesión de la Organización de Estados Americanos (OEA). Santiago justificó su postura señalando que Bolivia enfrenta una campaña de desestabilización que pone en riesgo su estabilidad democrática. La OEA, por su parte, no emitió un comunicado conjunto, pero fuentes diplomáticas confirmaron el apoyo mayoritario a la gestión de Paz.
Mientras el escenario se normaliza lentamente, Evo Morales, exmandatario y líder del MAS, organizó desde Buenos Aires una campaña electoral para las próximas elecciones en Bolivia. Morales, que reside en el exterior desde 2019, busca recuperar influencia política en un contexto de alta polarización. Su estrategia, sin embargo, choca con la narrativa de Paz, quien insiste en que las protestas son un intento de boicotear su mandato. Las calles de La Paz y Santa Cruz aún muestran señales de desgaste, pero el Gobierno confía en que el retorno a la rutina marcará un punto de inflexión en la crisis.

El gobierno asume la supervisión de la petrolera estatal para enfrentar la falta de combustible que afecta a todo el país.

El presidente designa a un nuevo ministro y a un viceministro de Economía, buscando mantener el plan anticrisis en medio de desafíos financieros.

El Gobierno retira la ayuda al diésel y eleva su tarifa, mientras la moneda se aprecia tras un préstamo del FMI.