
La Fiscalía de Bolivia emite orden de captura contra el expresidente por terrorismo y alzamiento armado tras intensas protestas que paralizaron el país.
Por Elena Vidal · Actualidad y política · Redacción Chatcámara
La Fiscalía boliviana ordenó este lunes la captura de Evo Morales, exmandatario que lideró el país durante más de una década. La medida llega después de que las protestas y los bloqueos de carreteras, que se extendieron durante 50 días, provocaran la paralización de la mayor parte del territorio nacional. Autoridades judiciales acusaron al político de terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, y de presunta participación en la organización de los disturbios.
Los cargos se fundamentan en la supuesta implicación de Morales en la convocatoria de manifestaciones que bloquearon la ruta de Cochabamba a Santa Cruz y la carretera a Oruro. Testigos declararon haber visto a simpatizantes del Movimiento al Socialismo en los puestos de bloqueo, mientras que la Fiscalía señaló que la coordinación de los eventos superó la mera expresión de descontento popular. En la misma orden se menciona que la violencia derivada de los actos puso en riesgo la integridad de la población civil y de los agentes de seguridad.
Morales, quien niega cualquier delito, calificó la persecución como una "brutal guerra judicial" contra la oposición. En declaraciones a la prensa, el dirigente aseguró que la medida busca silenciar a quienes denuncian la gestión del gobierno actual. Días después, el tribunal emitió una segunda orden de arresto, ampliando la lista de acusaciones y reforzando la solicitud de detención preventiva mientras se lleva a cabo la investigación.
El caso se produce en un momento crítico para Bolivia, que también recibió la noticia de un préstamo del FMI de 1.900 millones de dólares destinado a estabilizar la economía. La combinación de la crisis política y la presión financiera plantea interrogantes sobre la capacidad del país para superar la polarización interna. La comunidad internacional observa con atención los avances judiciales y la respuesta de los sectores sociales a la medida contra el expresidente. ¿Qué opinas?

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