La cifra oficial de víctimas mortales por los sismos supera los 2.600, con 12.666 heridos y graves daños en La Guaira.
Por Javier Prado · Sucesos, salud y vida social · Redacción Chatcámara
La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) confirmó este viernes que los terremotos ocurridos en Venezuela han dejado 2.645 fallecidos, 12.666 heridos y 15.050 damnificados. Según el balance oficial difundido en directo por France 24, las cifras reflejan la magnitud de la tragedia que azotó principalmente a los estados costeros.
El gobierno venezolano, a través de su cuenta oficial, detalló que los sismos afectaron gravemente a La Guaira, donde las imágenes satelitales analizadas por BBC muestran la extensión de los daños. La zona, identificada como la más perjudicada por los movimientos telúricos, presenta destrucción generalizada en infraestructuras y viviendas, según el análisis de imágenes de alta resolución.
Mientras tanto, una comisión técnica de Funvisis se desplazó hasta Yaracuy para evaluar los daños geológicos causados por los sismos. El equipo, integrado por especialistas en sismología, realiza inspecciones in situ para determinar el impacto en el terreno y prevenir riesgos futuros. Las autoridades no han informado aún sobre posibles réplicas, aunque mantienen la alerta en las áreas afectadas.
Los damnificados comienzan a reorganizarse, pero la magnitud de la destrucción ha complicado la recuperación. Las redes sociales reflejan testimonios de personas que perdieron no solo sus hogares, sino también años de esfuerzo en reconstruir sus vidas tras la crisis anterior.
El líder opositor Machado anuncia que no participará en conversaciones con la administración venezolana, mientras la población enfrenta graves problemas tras los terremotos.
Un rayo impactó la plataforma del Aeropuerto Internacional Arturo Michelena de Valencia la noche del sábado, dejando nueve personas heridas. Las autoridades atienden a los afectados.
Venezuela cumple un mes del doble sismo con 5.546 fallecidos y 16.740 heridos. Los equipos de rescate ya casi no hallan supervivientes. La crisis política se agrava.