
Nuevas medidas del gobierno cubano topan con el colapso del mercado informal y las sanciones de EE.UU. a CUPET
El presidente Miguel Díaz-Canel presentó este lunes un paquete de reformas económicas para liberalizar sectores clave de la economía cubana, desde la agricultura hasta el comercio minorista. Las medidas, anunciadas en comparecencias oficiales y replicadas por medios como EL PAÍS y IPS Agencia, buscan atraer inversión extranjera y estimular la producción nacional, pero chocan con un mercado informal donde el dólar y el euro superan los 300 pesos cubanos por unidad, según denuncia la plataforma #SOSCuba en redes sociales. Los salarios medios, que rondan los 2.500 pesos mensuales, y las pensiones, de 1.500 pesos, quedan arrasados por esta brecha cambiaria, que el gobierno atribuye a «distorsiones» pero que analistas independientes vinculan al fracaso de su política de unificación monetaria implementada en 2021.
Las prioridades detalladas por Díaz-Canel incluyen la apertura controlada de negocios privados en más de 2.000 actividades económicas, la eliminación gradual de subsidios a productos básicos en La Habana y otras provincias, y la creación de zonas especiales para la inversión extranjera. Presidencia de Cuba precisó que estas reformas buscan «superar las dificultades del momento actual», aunque no especificó plazos ni mecanismos de fiscalización para evitar la concentración de riqueza. La medida coincide con la presión de Washington: este martes, el Departamento del Tesoro de EE.UU. sancionó a la petrolera estatal CUPET por «apoyar al régimen» y facilitar el transporte de crudo desde Venezuela, según confirmó DW.com.
La liberalización anunciada por el gobierno llega en un contexto de escasez crónica de alimentos, medicinas y combustibles, agravada por la caída del turismo y la reducción de remesas desde el extranjero. Telemundo Miami destacó que las reformas incluyen la posibilidad de que cooperativas agrícolas comercialicen directamente con el exterior, pero sin detallar cómo se garantizarán divisas para importar insumos. Mientras, en el mercado informal, el tipo de cambio se disparó hasta 320 pesos por dólar en La Habana, donde operan redes informales que el régimen califica de «mercados paralelos ilegales», pero que funcionan como único mecanismo de acceso a divisas para la mayoría de la población.
Los analistas consultados por medios internacionales advierten que, sin un plan creíble para estabilizar la moneda y controlar la inflación —que superó el 70% en 2023—, las reformas podrían profundizar la desigualdad entre quienes tienen acceso a dólares y quienes dependen de salarios en pesos. Díaz-Canel, en su comparecencia, evitó mencionar la crisis cambiaria y se limitó a asegurar que las medidas «no afectarán a los más vulnerables», sin ofrecer cifras sobre cómo se compensarán los perjudicados por la subida de precios de productos básicos como el arroz o el aceite, cuya importación depende de divisas que el Estado ya no puede garantizar.

La petrolera estatal cubana CUPET sufre nuevo golpe de Washington mientras la isla denuncia colapso en salud

El gobierno británico suspende negociaciones con La Habana tras advertencias de Washington sobre el riesgo de suministro de armas a Cuba

Silvio Rodríguez culpa a EEUU del desastre en Cuba, pero sus declaraciones recientes revelan contradicciones sobre el origen del colapso económico y social