
El presidente boliviano usa tropas para desbloquear rutas y promulga ley de excepción por crisis de bloqueos y protestas.
El presidente Luis Arce ordenó este martes a las Fuerzas Armadas desbloquear las rutas del país y advirtió que los días de quienes promueven protestas están contados. La medida se inscribe en un contexto de creciente tensión por bloqueos que paralizan carreteras clave, mientras el gobierno intenta contener la crisis con una ley que regula el estado de excepción.
La nueva normativa, promulgada este martes, faculta al Ejecutivo a decretar excepciones a derechos fundamentales cuando la seguridad interna o el funcionamiento de servicios públicos se vean afectados. El decreto llega horas después de que Arce advirtiera a los grupos que mantienen los bloqueos, a quienes acusó de actuar bajo intereses narcoterroristas. "Sus días están contados", declaró el mandatario durante una intervención transmitida por redes sociales.
Las Fuerzas Armadas recibirán apoyo de la Policía para garantizar el libre tránsito en carreteras como la Ruta 9, principal eje de conexión entre Santa Cruz y el resto del país. El gobierno justifica la movilización militar como respuesta a la paralización de actividades productivas y al colapso en la cadena de suministro de combustibles y alimentos, según reportes de medios locales.
La situación se agrava en medio de una crisis energética que el gobierno ha definido como el ocaso gasífero de Bolivia. Analistas citados por El País señalan que la caída en la producción de gas natural, tradicional motor económico del país, agudiza la fragilidad del modelo productivo y alimenta el descontento social, que se manifiesta en protestas sectoriales y bloqueos prolongados.
Mientras tanto, persisten los pedidos de renuncia desde distintos sectores, incluyendo gremios y partidos opositores, que exigen soluciones a la crisis. La escalada de medidas gubernamentales refleja la presión por restablecer el orden en un escenario donde el desabastecimiento y la inseguridad en rutas clave han alcanzado niveles críticos desde principios de mes.

Bloqueos en seis departamentos agravan crisis económica y social en Bolivia. Remesas caen pese a récord histórico

Ocho semanas de protestas paralizan el país con más de 80 rutas cortadas, según datos oficiales. Gobiernos regionales y sectores sociales exigen diálogo al Ejecutivo.

Movilizaciones populares contra el gobierno dejan 36 detenidos y decenas de heridos en enfrentamientos en varias ciudades del país.