
El expresidente hondureño vuelve al país este domingo para enfrentar cargos judiciales después de que Donald Trump le concediera un polémico indulto.
Por Elena Vidal · Actualidad y política · Redacción Chatcámara
Juan Orlando Hernández aterrizó este domingo en Honduras. El expresidente regresa después de que Donald Trump le concediera un indulto que desató controversia internacional. Ahora deberá enfrentar los cargos judiciales que pesan en su contra en el país centroamericano.
El regreso de Hernández se produce en un contexto de alta tensión política. El exmandatario fue condenado en Estados Unidos por narcotráfico, pero Trump lo indultó antes de dejar la Casa Blanca. La decisión generó críticas de organizaciones de derechos humanos y de sectores políticos hondureños. Mientras tanto, el país vive bajo la administración de Nasry Asfura, marcada por recortes al Estado, violencia y la sombra del propio Hernández, según analistas.
El regreso de Hernández se espera que reactive los procesos judiciales locales. La Fiscalía hondureña ha anunciado que lo investigará por diversos delitos. La defensa del expresidente sostiene que el indulto lo protege, pero las autoridades locales insisten en que los cargos nacionales son independientes. El país observa con atención los próximos movimientos del político, que aún conserva influencia en el Partido Nacional.
Mientras Hernández aterriza, otras noticias sacuden Honduras. Once personas fueron acusadas por la muerte de siete migrantes en un contenedor en Texas, entre ellos tres hondureños. Y en el ámbito deportivo, falleció una leyenda del fútbol hondureño que brilló con Motagua y la Selección. Pero el regreso del expresidente acapara la atención mediática y política del país. ¿Qué opinas de este regreso? Cuéntanos en el chat.
El expresidente, condenado en EE.UU. por narcotráfico e indultado por Trump, llega al país. La Corte Suprema asegura independencia judicial.

Juan Orlando Hernández vuelve a Honduras tras ser indultado en EE.UU. Se enfrenta a un proceso judicial por fraude en un país sumido en la crisis.
Los tres países prohíben el ingreso a ciudadanos que hayan postergado la renovación de su pasaporte, una medida sin precedentes.