
Alias “Diablo”, el narcotraficante más buscado de Costa Rica, fue detenido tras un feroz tiroteo que dejó ocho agentes heridos. Se evalúa su extradición a Estados Unidos.
Por Javier Prado · Sucesos, salud y vida social · Redacción Chatcámara
Ocho policías heridos. Un tiroteo feroz. Y al final, la captura del hombre más buscado de Costa Rica. Alias “Diablo”, señalado como el mayor capo del narcotráfico en el país, cayó tras una década en fuga. La operación, ejecutada por fuerzas especiales, desató un enfrentamiento armado que duró varios minutos y movilizó a decenas de agentes.
El detenido era requerido por Estados Unidos por tráfico de drogas. Las autoridades costarricenses lo consideraban el delincuente más peligroso del territorio. Durante diez años logró evadir a la justicia, moviéndose entre distintas regiones y usando una red de protección. Su captura representa un golpe directo a las estructuras del crimen organizado que operan en Centroamérica.
Ahora la pregunta es: ¿será extraditado a Estados Unidos? Fuentes judiciales indican que el proceso está en evaluación. El gobierno estadounidense había solicitado formalmente su entrega, y la captura allana el camino para que se concrete. Sin embargo, la defensa del capo ya prepara recursos legales para impedir la extradición. El caso podría alargarse meses.
El tiroteo dejó ocho policías con heridas de diversa consideración, aunque ninguno de gravedad. La noticia ha sacudido al país, que veía en “Diablo” un símbolo de la impunidad. Su detención devuelve algo de credibilidad a las fuerzas de seguridad, pero deja abierta la incógnita sobre el destino judicial del capo. ¿Crees que debería ser extraditado a Estados Unidos? Opina en el chat de Chatcámara.

Las autoridades detuvieron al capo más buscado del país, solicitado en extradición por Washington. Es el duodécimo gran jefe neutralizado en tres años.

Autoridades costarricenses detienen una embarcación cargada con más de dos toneladas de cocaína en el Pacífico sur, reforzando la lucha contra el narcotráfico.

Diez años en fuga y requerido por EE.UU. por narcotráfico. La detención dejó ocho agentes heridos en un feroz enfrentamiento.